jueves, 21 de enero de 2010

Aminatu Haidar: Un pulso a vida o muerte

El filón mediático sobre Aminatu Haidar parece haberse esfumado, pero no ocurre así con su lucha y a la vez calvario.
La activista saharaui, pese a haber regresado a su país natal, no ha podido retomar su vida normal.
Además de las secuelas que aún arrastra por su larga huelga de hambre (21 días)- Amnistía Internacional asegura que padece anemia y úlcera de estómago-, es custodiada por la policía marroquí, vigilada día y noche, y presionada en El Aauín.


Haidar, una de muchos defensores por los derechos humanos y por la autodeterminación de su pueblo, vive coaccionada por las fuerzas de seguridad que, es obvio pensar, ordenados por el poder represivo gubernamental de Mohamed VI impiden que retome su vida y su activismo político. No ha podido retomar su tarea como defensora de los Derechos Humanos, y nisiquiera recibir visitas.
Las amenazas no sólo las recibe ella, sino que sus familiares también viven en la incertidumbre y la coacción.

El caso de la activista saharaui no es un hecho aislado, ya que el gobierno marroquí mantiene presos a siete activistas más, y a un periodista.
Ahmed Alnasiri, Brahim Dahane, Yahdih Ettarouzi, Saleh Labihi, Dakja Lashgar, Rachid Sghir y Ali Salem Tamek fueron detenidos el 8 de octubre a su regreso de Argelia, donde habían visitado los campamentos de Tinduf, dirigidos por el Frente Polisario. Si el tribunal militar ganara la sentencia, podrían ser condenados a muerte.


Amnistía Internacional, colaboradora de muchas causas - sin olvidar otras muchas en regiones que tenemos por olvidadas- hace un llamamiento a todos y una vez más su altavoz es la recogida de firmas, tanto de miembros de la organización como aquellos que no lo son para no quedar impasibles ante este tipo de actuaciones que en este nuevo año 2010 se repiten en multitud de rincones del mundo.

Una lucha que ha de aplacar a gobiernos imperialistas disfrazados con una piel de cordero llamada libertad. Acuerdos diplomáticos que quedan en humo para más tarde esfumarse y no volver a hablar de ello.

El caso de Aminatu Haidar, además de mostrar la capacidad crítica, luchadora y valiente de una mujer, hace que echemos la vista atrás, y recordemos cuántas otras mujeres hicieron lo que esta activista saharaui, cuando creían que era justo (aunque la palabra justicia, hoy, tenga variados significados para unos y para otros) y cuando decidieron que el luchar, merecía la pena.

Mujeres en la historia: la lucha continua.

Hablo de Flora Tristán -Flore Célestine Thérèse Henriette Tristán Moscoso Laisnay-, que en la Ilustración desarolló un pensamiento feminista, y en defensa de la figura de la mujer.
En sus memorias Mi vida dejó un testimonio sobre la situación que estaba viviendo: la hija sin reconocimiento legal del padre y por lo tanto desheredada y la casada por conveniencia (necesidad). Habla de su experiencia en primera persona. Flora se confiesa víctima de esa doble opresión que como mujer siente en grado extremo, lo que la llevó a luchar contra el matrimonio como medio de opresión contra las mujeres, el único infierno que reconozco.

Hablo también de las hermanas Mirabal, ( Las Mariposas), que lucharon en su tierra, República Dominicana contra el dictador Leónidas Trujillo (1930-1934); y se opusieron al régimen con gran activismo político.



De Róza Luksemburg, (Rosa Luxemburgo para nosotros), teórica marxista quien se opuso al enfrentamiento entre imperios en la Alemania de la 1ª Guerra mundial.


De Rosa Parks, que decidió reivindicar sus derechos un dia de diciembre de 1955 al negarse a ceder su asiento de autobús a una persona de raza blanca.



Me refiero también a Violeta Friedman, superviviente del Holocausto y exterminio nazi llevado a cabo en Auschwitz. Periodista, y activista por los derechos humanos.

A Irena Sendler, conocida como "el Ángel del guetto de Varsovia", Indhira Gandhi, 1ª ministra de India en 1966, Federica Montseny, 1ª ministra de la Europa Occidental, Dolores Ibárruri "La Pasionaria", Petra Kelly, ecologista y activista por la paz, Frida Khalo, artista mexicana que fue a contracorriente de lo establecido...


Y un montón de mujeres que dejo en el tintero, decidieron dejar atrás el sometimiento y el conformismo para abrirse camino y reivindicar sus derechos, como personas, y como mujeres.


No es alentador que alguien tenga que verse obligado a hacer huelga de hambre durante 21 días para hacerse oir, pero la valentía y la lucha continua de Aminatu y de todas estas mujeres que existieron a lo largo de la historia hace que veamos las cosas de otra forma, o que al menos tengamos más voz y "voto" en la actualidad.

Aminatu Haidar ya pasará a la historia, y espero que no en vano.





Próximamente: Impresiones:Disparar a un elefante

3 comentarios:

Muruais dijo...

Me habría encantado estar sentada justo detrás de Rosa Parks en aquel autobús.
Puede que ella tuviese la piel oscura, pero ¿cuántos de los blanquitos tienen el interior negro?

Gran texto, Vero, me ha encantado.

Nevill dijo...

¡Qué entrada más completa! y qué bien está recordar lo que hicieron otras personas en el pasado para conseguir derechos con los que contamos ahora, más aún si fueron mujeres, que lo tenían mucho más difícil. Y el tema Aminatou... que parece que una vez que se fue de España el problema quedó solucionado, cuando no es así. Me parece perfecto que le dediques espacio a su causa y a informar de cómo evoluciona el asunto, que nadie se engañe.

Veronica dijo...

Si, al menos esa es la impresión que damos....una vez fuera del país, ya fin de la historia...y no es así. Me quedaron muchas otras mujeres fuera de la entrada...pero entonces tendría que dedicar más de un día a hablar de todas...

No podemos olvidarnos de Aminatou.

Muruais... am i también me habría gustado estar allí y poderla haber aplaudido por lo que hizo....admirable desde luego.

Publicar un comentario

Puedes seguirnos en...

 

Intolerancia Cero Design by Insight © 2009